Disgrafía

El término disgrafía se utiliza para designar la dificultad de la escritura que afecta a la forma o al contenido y la manifiestan niños que no presentan problemas intelectuales, neurológicos, sensoriales, motores, afectivos o sociales.

 

La disgrafía es una dificultad específica de aprendizaje que afecta a la destreza para expresarse de forma escrita. Comprende una escritura poco legible. Debido a que la capacidad de expresión escrita requiere de un conjunto complejo de habilidades de psicomotricidad fina, además de un procesamiento preciso de la información.

 

La disgrafía se puede observar en niños que muestran dificultad para escribir palabras con buena expresión oral; en segundo lugar, niños que escriben incorrectamente las palabras y que tienen dificultades en la expresión oral, y en tercer lugar, niños que escriben correctamente las palabras y que tienen dificultad en la expresión oral.

 

Como características disgráficas se señalan dos tipos de síntomas relacionados. Los primeros, signos secundarios globales, comprenden la postura inadecuada, soporte incorrecto del instrumento de escritura, mala presión del mismo o velocidad de escritura excesivamente rápida o lenta. Por otra parte, los síntomas específicos, ponen su atención en elementos del propio grafismo como gran tamaño de las letras, letras inclinadas, deformes, excesivo espaciado entre letras o muy apiñadas, enlaces indebidos entre grafemas, letras irreconocibles y, en definitiva, texto de difícil comprensión.